¿Tu sofá favorito ya no es tan cómodo como antes? ¿Sientes que te "hundes" al sentarte? A menudo, el problema no es la estructura del mueble ni la tela, sino la espuma interior que ha perdido sus propiedades tras años de uso.
Señales de fatiga en la espuma
- Hundimiento: El cojín no recupera su forma original al levantarte.
- Ablandamiento excesivo: Notas la estructura rígida del sofá a través del cojín.
- Polvillo debajo del sofá: La espuma se está degradando y desmoronando por dentro.
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